domingo 4 de marzo de 2012

Un encuentro sorpresivo y la desfachatez de algunas religiones


De mi colegio de monjas, no salí por la puerta ancha. Antes de tomar mis pertenencias y despedirme de la institución que me entregó conocimientos fundamentales, decidí realizar el acto libertario más extremo para un adolescente con ideologías rebeldes y con olor a leche. La idea era simple y púber; sacar una serie de fotografías a iconografías cristianas, que se encontraban en los alrededores de la escuela, haciendo gestos profanos. Por ejemplo, salir besando apasionadamente una foto del papa Juan Pablo II o pararle el dedo de al medio a una gigantografía de Jesús. Mi amiga de años fue mi cómplice y subimos las fotos a un incipiente Facebook. Nos pillaron y nos castigaron con el peor de los castigos: QUEDARNOS SIN GRADUACIÓN, POR QUE DIOS MIO, POR QUE!? (por la preocupación de ustedes, señores lectores, con mi compañera de lucha logramos superar tamaño trauma de vida).

No les guardo rencor a las monjas, las encuentro graciosas.

Pero qué mierda les debe importar mi paso por el colegio. Todos tenemos una historia con esa etapa de la vida que nos ayudó bastante en volvernos un poquito locos. La cosa es que el viernes salí a tomar con una ex compañera. No éramos muy cercanos pero en la actualidad nos encontramos en las marchas por la educación y eso lo encuentro un buen rollo. Le dije que fuéramos a un bar gay y como toda heterosexual le gusta compartir las frivolidades del amigo hueco. Después de medio pitcher de cerveza nos percatamos que en la mesa de al lado se encontraba una ex profesora nuestra. Con mi ex compañera quedamos atónitos. Ella nos miró tan sorprendida como nosotros estábamos ante su presencia. Nos saludamos y abrazamos afectuosamente.

“Me echaron del colegio, por esto”, nos dijo señalando el pub, los colitas riendo, la música estridente, los tragos de colores… el ser fleto. Ya van tres años desde que está cesante y me dio una pena enorme. Tanto como me apena la sociedad chilena. Como me apena la ideología conservadurista perenne en los apoderados que se asustan con los profesores homosexuales que evidentemente van a abusar de sus hijos. Como me apena el catolicismo y su hipocresía. Como me apena ver a Ratzinger encubriendo la pederastia de miles de sus evangelizadores. Como me apena la señora que defiende la fe de su “creador”, pasándose por el culo a miles de indígenas a quienes les arrebataron sus creencias hace años para instaurar los milagros del mundo occidental. Me da pena.

También me causa ira. Pero yo le agradezco a la rabia, porque logra remecerte y generar un pensamiento crítico que puede transmitirse y crear revoluciones. Espero que cada día, más personas se den cuenta del mal que le hace a una sociedad pensante el regirse por dogmas, los cuales no hacen más que encasillarte y tratarte como un todo que aspira a la perfección heteronormativa, cuando se es tan rica la diferencia en todos los niveles.

Ahora que escribo sobre mi ex profesora me alegro por ella. Puede que económicamente esté pésimo, pero al menos tiene la libertad primordial que todos los seres humanos debiésemos llevar como insignia de vida y tatuarnos en el pecho: el ser.

sábado 28 de enero de 2012

Japón loco



Existen cosas en el mundo que, como bien decía la gran Gilda, nos asustan pero nos gustan. En mi caso, no existe weá que me genere tanta curiosidad, fascinación y a la vez temor, como la cultura nipona. Desde pequeño soy fanático del anime, en especial las obras de Hayao Miyazaki o esa oda al existencialismo llamado Evangelion. Pero al crecer uno se percata de lo extraño que resulta ese país de personas de estatura media y ojos rasgados. En alguna pará extraña se encuentra esa cultura tan llamativa.

Adentrarse en la cultura japonesa es una hazaña sin fin. Como bien decía el psicólogo Paul Watzlawick al describir la relación de “doble vínculo” entre la comunicación y la cultura, “aprender una lengua o una información sobre una cultura se hace más sencillo que la adaptación e interiorización de valores o de emociones de otra cultura que no es la propia”. Tomando en cuenta la creencia popular que posiciona al idioma japonés en uno de los más complejos por aprender, hace que cualquier occidental se halle desorientado ante cualquier aproximación que se haga a su lingüística, más aún pensando que todo ese conocimiento gramático que adquieras no te ayudará en nada a interiorizarte en su mentalidad y mucho menos llegar a conocerlos en su totalidad.

Además de las restricciones que se nos presentan como un muro que nos mantiene alejados de su entendimiento, nos encontramos con lo que muestran al mundo, lo que podemos apreciar de cómo son. Y sencillamente son pa’ la cagá. Lo que más me sorprende es su fascinación por infantil, lo tierno, o como lo definen ellos, lo “kawaii”. Sus programas de televisión, sus publicidades, la música pop que la lleva, todo es muy tierno, a pesar de que sean adultos y por ello, lo primero que uno se cuestiona es ¿por qué jesús que estás en los cielos, POR QUÉ? o más concreto: ¿a qué estado de la conciencia ha llegado esa cultura, donde son los eslabones en la tierra que nos mantienen unidos a lo que se viene, al futuro?

Japón es el país líder en tecnología. El teléfono hecho a base de aire que funciona con ondas magnéticas unidas al sistema nervioso que deben estar creando ahora, será la sensación occidental en unos 30 años más. Y qué es lo único estable en lo tecnológico, ya que siempre se trata de estar un paso más adelante: la dependencia. La única gracia de tantas implementaciones a un mismo producto, como un teléfono, es que tenga más gadgets, pero en el fondo siempre se estará trabajando en un producto que funciona para comunicarse con los demás. Entonces son un claro ejemplo del consumismo mundial, del sistema capitalista y por su inteligencia, los hace ser la máquina pensante que generará las necesidades físicas para el resto del mundo. La media pega.

Pero esa responsabilidad que se auto-impusieron por ser una cultura tan capaz e inteligente les retribuye un estrés magnánimo, donde el ser mejor que el otro, donde el ser más creativo y donde el ser parte de su sistema como un ente competente, se convierte en su motor de vida. Lo que desencadena en que los nipones lideren las tazas de suicidios anuales en todo el globo. El no sentirse idóneo en su sistema debe significarles un problema existencialista y basándose en su tradición milenaria, el suicidio sería la gran vía de escape.

Entonces, una idea que se me ocurre sobre la inquietud que planteé anteriormente sobre su fijación por lo infantil, debe justificarse a su ritmo de vida tan matemático, tan doctrinal, por lo que deben escapar de su realidad tan cuadrada pensando en la etapa de menores preocupaciones de la vida, la niñez. Los japoneses han llegado a un estado en el que se sienten tan abrumados por su sistema donde deben recurrir a estímulos visuales coloridos, con osos pandas bailando en dos patas, para sentirse relajados

Si evolucionar es llegar a ser como los japoneses, por favor buda llévame de esta tierra.

sábado 17 de diciembre de 2011

Igual y yo cacho que en los 30' los actores hasta hacían el aseo en el set.

sábado 26 de noviembre de 2011

Sí, me encantó "los bikers"


A Los Dënver se les reclama por todo. Por su estética hipster, por ser cuicos, por su snobismo literario, etc. Quienes cuestionan los trabajos de este grupo son los mismos que amaron el video "los adolescentes" y bailaron "olas gigantes", hace un año atrás. Raro. He leido comentarios en las redes sociales de lo mucho que odiaron su nuevo video, "los bikers", siendo que a mi parecer es uno de sus trabajos mejores logrados.

El gusto generalizado en la escena "indie" tiende a apreciar lo cronológico antes que las obras en sí mismas. Porque claro, no es difícil encontrarse en una conversación donde el tema principal es el valor del primer disco en comparación a las demás producciones. Y es válido. Pero eso debiese implicar un análisis a cada obra.

Por eso encontré extraño que no vieran lo que veía, ¿como no les va a gustar? Tampoco es LA maravilla cinematográfica, pero está la idea y es buena. El presupuesto lo desconozco (Americanino y Red Bull se encuentran en los agradecimientos), pero alcanzó para tener bailarines profesionales, cámaras de distintas calidades que iban en beneficio de la buena utilización que le dieron a la dirección de arte, contratar a una chica experta en bondage, y en definitiva una buena utilización del presupuesto, se nota que le sacaron el mejor provecho en función de la idea que querían plasmar.

En el plano del contenido me sorprendió. Hacer un video clip de temática gay es difícil, más en Chile. Tenemos en el inconsciente la imagen del par de colas besandose y sufriendo por la sociedad pero saliendo adelante a pesar de las adversidades. Una paja. En cambio con "los bikers" utilizaron el contexto homosexual como escenario para el mensaje principal: la belleza. Al comienzo del video aparece una cita del gran Yukio Mishima ("Declaraciones de una máscara"), que es usada como declaración de principios a lo que comenzarán a ver: "Lo bello siempre me intimida. Y eso no es todo, porque en ocasiones me envilece."

La idea de mostrar la belleza sin caer en clichés es lo más valorable de esta obra. Me imagino que en la brainstorm de la pre-producción se plantearon, ¿cómo realizaremos esto? ¿que recursos utilizaremos? Y qué mejor que recurrir a la percepción griega*. Las luchas olímpicas, donde hombres de cuerpos bellísimos peleaban al medio de los ancianos pensadores, quienes contemplaban lo bello en la elasticidad de su musculatura, en sus roces. La danza sublima ese aserto de lo bello. Y en la coreografía realizada en el Museo de Bellas Artes lograron transmitirlo.

Por otro lado, la estética "hipster" se muestra en la historia paralela, donde dos chicos interpretan la intimidad homosexual. La belleza en el sexo. Las sugerentes posturas están registradas con una cámara de 8mm supongo. Se ve muy bonito. Recuerda mucho a las imagenes de desnudos que aparecen en tumblr (una plataforma que permite la libre difusión de fotografías y contenidos en general artísticos), el público de Dënver está familiarizado con el sitio, por lo que las tomas son asociadas consciente o inconscientemente a ese tipo de imagenes bellas.

La primera vez que vi el video, fui escéptico. Cuando caché que era sobre homosexualidad, me asusté. Y cuando vi que habían personas saliendo de bolsas de basura dije "ah noooo, artishta". Pero verlo en general me hizo cambiar la percepción del video, le dieron un original y bonito enfoque a un tema abstracto. Las originalidad y la dedicación siempre tendrán mi respeto.





* La cultura griega es recurrente en Dënver, fue la inspiración para el título de su disco "Música, gramática, gimnasia", las clases que tomaban los adolescentes de la Grecia clásica.

jueves 24 de noviembre de 2011

Lo futil y la grasa de carne



A Daniela

Las veces que tengo un par de horas prudentes para almorzar en mi casa lo hago, las otras opto por lo más corto y almuerzo alguna chatarra en el centro. El caso que les voy a relatar sucedió hace un mes y medio. Un día frío y nublado de octubre (la primavera en Coquimbo es tan inestable como la redacción de Bukowski), en el que me fui feliz a mi casa a preparar algo para comer. Cabe mencionar que es completamente verídico.

La micro y su recorrido de 45 minutos hasta mi casa sólo aumentaron mi sueño y la fatiga. Dormí mientras mi estomago hacía sonar sus mejores gruñidos. Al menos la micro me deja cerca de mi casa, por lo que el recorrido micro-casa no hizo tortuoso mi hambre y ni mi mal humor post-sueño. Abrí la puerta de mi casa, vi el desorden de mi pieza, lo arreglé y luego fui a la cocina a ver qué me deparaba el refrigerador, esa es mi rutina, como la de cualquier universitario.

Llegó la hora del día en que el centro de atención son los alimentos. Ese momento en el que te sientes Nigella Lawson y piensas que preparar un banquete para tus amigos es un desafío limítrofe. Así que tomé unas verduras, unas carnes, unos condimentos y ya comenzaban a salir de mi boca palabras como "lovely" o "fantastic" sintiendo los aromas y las texturas. Pero a lo simple mortal. Y cuando digo "a lo simple mortal" es que por ejemplo, nadie (omitamos a Nigella) se puede ver tan confiado y cool metiendo los dedos en el recto de un pollo para después abrirlo por la mitad, a lo más Niña de las Camelias.

Quise omitir la situación del pollo, así que opté por un pedazo de carne. Un problema que tengo con la carne son las grasas y no por un tema de salud, no, para nada, es simplemente asco. Así que siempre me esmero en sacar toda la grasa que tenga, sin que me importe lo mucho que me demore en dejarla libre de esos pedazos tan asquerosos que siento entre los dientes al mascarlos por descuido.

En eso estaba cuando me vi (recordemos: más Niña de las Camelias, menos Nigella), con un cuchillo digno de Norman Bates, atravesando y cortando como bestia cualquier vestigio de grasa que, al momento de pensarlo, iba en beneficio de mi propia satisfacción y malcriadez. No vi la carne, vi las tripas. Me tapé los ojos por unos segundos con el antebrazo de la mano que mantenía firmemente el cuchillo. Al abrir lo ojos, la tabla para cortar estaba vacía, ya no estaba la carne. Miré hacia abajo y no se había caído, mientras buscaba en el lava platos sentí como desde atrás el sonido de unas pezuñas hacían sonar el piso. Dí una vuelta con la mirada y estaba un cordero con la piel cortada por presas, como la práctica asiática de la muerte por los cien cortes.

Quedé perplejo. El cuchillo lo tenía empinado hacia él, pero el cordero mutilado se limitaba a dar lentos pasos. Se acercaba cada vez más mí, mientras yo rehuía hacia la pared. Nunca le dí la espalda. Hasta que se acercó lo más posible hacia la punta de la navaja. Me miró a los ojos y me dijo: "¿Quién mierda te crees para sentirte con el poder de, no sólo comerme a mí y a mis hermanos, sino que de forzarnos a procrear para poder saciar tu hambre enfermiza?, humano. Tu especie siempre se ha pensado superior, pero caen en la peor de las bestialidades: la consciencia".

Se hizo hacía atrás y me dijo: "No entiendo como pueden ser tan miserables", levantando su cabeza y enterrándose el cuchillo en su cuello. Ese fue el día que dejé la carne.

lunes 24 de octubre de 2011

Melancholia: simbolismo, sin sentido de la vida y falsa felicidad




Ficha técnica: http://www.imdb.com/title/tt1527186/

En una historia tan privada como la de hermanas se muestran de manera metafórica dos modelos de personas que se enfrentan a los cánones de una sociedad occidental. Por un lado está Claire (Charlotte Gainsbourg), quien vendría a representar la sociedad acorde a la uniformidad, preocupada del tener y en estar constantemente pendiente de reflejar una imagen solemne en situaciones que terminan siendo superfluas (los ritos); y por otro lado se encuentra Justine (Kirsten Dunst) que representa un pequeño sector díscolo que ha tomado conciencia de la realidad y que se siente disconforme y alienado de la misma.

El filme está divido en dos partes. La primera, llamada Justine, se centra en el desgano de ella por su propia celebración de boda y los intentos de su hermana a que cumpla con el protocolo de la festividad; la segunda parte, llamada Claire, muestra el terror que siente ella por el fin del mundo a causa de un planeta (llamado Melancholia), que se encontraba escondido detrás el sol y que va en dirección a la tierra.
Pero cual es el motivo del esfuerzo de Claire por estar tan preocupada de la boda y del comportamiento de su hermana?: La felicidad. Ella está en una constante lucha para que su hermana al fin sea feliz, pero también para encontrar
la suya, porque como dije anteriormente ella está pendiente de cumplir con las obligaciones sociales que te hacen ser buena persona y por ende, encontrar plenitud. Es por eso que debe estar pendiente del comportamiento de Justine, haciéndole entrar ‘en razón’ y haciéndole aceptar (como el jefe de Justine) los requerimientos que entrega la sociedad para llevar una vida feliz (casarse y aceptar el acenso en su trabajo, así mostrándose ante los demás como una mujer dichosa, lo cual no es).

El descontento de Justine por la humanidad se ve reflejado en su forma de actuar. Escapándose de los brindis, pasando la noche de bodas co
n un desconocido, huyendo de cada instancia en la que la feliciten por el logro de haberse casado. También llega a un punto climax cuando encara a su jefe y le hace saber que su trabajo no la llena y que además siempre odió las veces que la adulaba por su buen desempeño.

En la segunda parte de la película se muestra a una Justine enferma, perdiendo la fuerza para realizar todo, lo que demostraría el daño psicológico que genera estar en la postura de ella (esta debe ser una de las principales razones que causan una depresión severa). El problema de ser un outsider es que el mundo siempre girará según la normativa social, entonces si se trata de vivir una vida de manera distinta se puede caer en una depresión por sentirse incomprendido por todos.
La película parte con una secuencia de tomas en cámara lenta que muestran los momentos más intensos de lo que vendrá en la película a modo de prologo, como la desesperación de los últimos minutos de la tierra (Charlotte Gainsbourg corriendo con el hijo de su personaje en los brazos), la apreciación de la muerte (Kirsten Dunst observando como sus manos se están desintegrando de a poco en el aire) y una toma que a mi parecer es preciosa, donde aparecen las hermanas y el hijo de Claire caminando lentamente a través del jardín principal de la mansión. Con el cielo de fondo, se aprecia que los tres astros sobre los que se centra esta película están ordenados de forma que tienden a simbolizar la personalidad de los tres personajes; el planeta Melancholia (que representa el fin de la humanidad) detrás
de Claire (desgano por la vida), el sol detrás de Justine (como la fuente de vida que simbolizaría el apego a la misma, a pesar de que no exista una mayor razón para vivir que subsistir –recordemos que el planeta que amenaza a la tierra se encontraba escondido detrás del sol-) y la luna (el satélite que gira siempre en dirección a la tierra) detrás del niño (lo valorable de la vida y que se encuentra muy cercano a la humanidad).





Con esa toma se puede interpretar que el enlace que puede haber entre tales posturas ante la muerte, es el hijo de Claire, a quien ambas aman. Lo que plantearía Von Trier es que son los niños los que realmente representan la felicidad, más allá de las trivialidades de la vida, lo único trascendental es el cariño hacia el otro. En este punto podemos ver como Justine, en cada momento que escapaba de la celebración se dirigía a la habitación del niño, ya que era la persona que realmente le importaba, la misma que no estaba contaminada con el cinismo que imponen los protocolos de la convivencia social.

Entonces, en esta película se nos proponen dos modelos de personas ante la realidad social, la falsa felicidad y el no encontrar un sentido de la vida. El fin del mundo como metáfora de que a pesar de llevar miles de años sobreviviendo en la tierra, seguimos siendo una raza irrelevante y que nuestra existencia no va ligada con un propósito específico. Es ahí donde, como humanos, nos creamos instancias para demostrar la felicidad, las que muchas veces son carentes de sentido. Una de las situaciones que demuestra esta disyuntiva entre lo considerado valioso y lo trivial es la cuenta de granos.

Al entrar a la celebración de la boda, se les pedía a cada invitado echar un puñado de frijoles a una botella y anotar una cifra exacta de la cantidad de ellos. Claire está preocupada del comportamiento inaceptable de su hermana, está cansada, por lo que cuando pasa por la cuenta de frijoles y le dan el resultado, ella lo encuentra increíblemente trivial. Saltándonos a una de las últimas conversaciones de las hermanas, ad portas del fin del mundo, Justine le confiesa que sabe algo que nadie conoce, que el número exacto de frijoles es 678. Este dato (más allá de la numerología, la kábala o de la matemática misma) representaría lo irrelevante que son ciertas cosas en este mundo, que por su cotidianeidad pasan a segundo plano, este “saber” de Justine puede significar el amor y que lo obviamos constantemente, he ahí que el planeta tierra sea considerado malo por ella.

-Justine: This Earth is evil, we don't need to grieve for it... nobody will miss it.



Esta película cuenta con mucha simbología, por lo que si se me escapó alguna idea que piensan haya transmitido Lars Von Trier en esta gran obra, háganmelo saber en los comentarios ☺ (la película se encuentra en torrent).

domingo 25 de septiembre de 2011

CORTA