miércoles, 21 de marzo de 2012

Chúpame las bolas, Hinzpeter culiao.

lunes, 19 de marzo de 2012

Fiona ha vuelto


Tres hermosas palabras que me llenan de felicidad y ganas de abrazar la vida. No exagero, esta señorita forma parte importante del soundtrack de mi vida (trataré que esta entrada sea corta, así que me permití utilizar los peores clichés que florecen con la admiración). Fiona Apple es una de esas artistas que tratas de seguirle la pista por años y sientes como roca caliente en la espalda el sentir que no la encuentras. Es que se agradece la poca exposición mediática de los músicos hoy en día, pero esta flaca se pasó. Al menos las temporadas de "silencio" de Apple han sido fructíferas y se demuestran con los cds que lanzó después de su alabado primer disco "Tidal" (1996).

Su nuevo álbum se titula "The idler wheel is wiser than the driver of the screw, and whipping cords will serve you more than ropes will ever do" y será lanzado a mediados de este 2012. Todos recordamos cómo nos tuvo con el colon en la mano por los retrasos de su anterior disco, haciendonos estar con la constante duda de si sería editado el tan esperado "Extraordinary Machine" (2005); tal paranoia nos hizo ser parte de la, ahora graciosa, campaña "free fiona". Pero calma, la flaca volvió a los escenarios el 15 de marzo pasado (pelirroja y con cola de caballo) y presentó 3 temas inéditos. Al menos tenemos la certeza de que su nuevo disco es una realidad a corto plazo.

Los adelantos:




Oh, qué feliz soy.

domingo, 4 de marzo de 2012

Un encuentro sorpresivo y la desfachatez de algunas religiones


De mi colegio de monjas, no salí por la puerta ancha. Antes de tomar mis pertenencias y despedirme de la institución que me entregó conocimientos fundamentales, decidí realizar el acto libertario más extremo para un adolescente con ideologías rebeldes y con olor a leche. La idea era simple y púber; sacar una serie de fotografías a iconografías cristianas, que se encontraban en los alrededores de la escuela, haciendo gestos profanos. Por ejemplo, salir besando apasionadamente una foto del papa Juan Pablo II o pararle el dedo de al medio a una gigantografía de Jesús. Mi amiga de años fue mi cómplice y subimos las fotos a un incipiente Facebook. Nos pillaron y nos castigaron con el peor de los castigos: QUEDARNOS SIN GRADUACIÓN, POR QUE DIOS MIO, POR QUE!? (por la preocupación de ustedes, señores lectores, con mi compañera de lucha logramos superar tamaño trauma de vida).

No les guardo rencor a las monjas, las encuentro graciosas.

Pero qué mierda les debe importar mi paso por el colegio. Todos tenemos una historia con esa etapa de la vida que nos ayudó bastante en volvernos un poquito locos. La cosa es que el viernes salí a tomar con una ex compañera. No éramos muy cercanos pero en la actualidad nos encontramos en las marchas por la educación y eso lo encuentro un buen rollo. Le dije que fuéramos a un bar gay y como toda heterosexual le gusta compartir las frivolidades del amigo hueco. Después de medio pitcher de cerveza nos percatamos que en la mesa de al lado se encontraba una ex profesora nuestra. Con mi ex compañera quedamos atónitos. Ella nos miró tan sorprendida como nosotros estábamos ante su presencia. Nos saludamos y abrazamos afectuosamente.

“Me echaron del colegio, por esto”, nos dijo señalando el pub, los colitas riendo, la música estridente, los tragos de colores… el ser fleto. Ya van tres años desde que está cesante y me dio una pena enorme. Tanto como me apena la sociedad chilena. Como me apena la ideología conservadurista perenne en los apoderados que se asustan con los profesores homosexuales que evidentemente van a abusar de sus hijos. Como me apena el catolicismo y su hipocresía. Como me apena ver a Ratzinger encubriendo la pederastia de miles de sus evangelizadores. Como me apena la señora que defiende la fe de su “creador”, pasándose por el culo a miles de indígenas a quienes les arrebataron sus creencias hace años para instaurar los milagros del mundo occidental. Me da pena.

También me causa ira. Pero yo le agradezco a la rabia, porque logra remecerte y generar un pensamiento crítico que puede transmitirse y crear revoluciones. Espero que cada día, más personas se den cuenta del mal que le hace a una sociedad pensante el regirse por dogmas, los cuales no hacen más que encasillarte y tratarte como un todo que aspira a la perfección heteronormativa, cuando se es tan rica la diferencia en todos los niveles.

Ahora que escribo sobre mi ex profesora me alegro por ella. Puede que económicamente esté pésimo, pero al menos tiene la libertad primordial que todos los seres humanos debiésemos llevar como insignia de vida y tatuarnos en el pecho: el ser.